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Retención de líquidos: Por qué aumenta en verano y cómo combatirla
retención de líquidos en verano

Retención de líquidos: Por qué aumenta en verano y cómo combatirla

Con la llegada del verano y la subida de las temperaturas, es muy común notar que la báscula marca un poco más, que los anillos aprietan o que la ropa se siente más ajustada al final del día. No estás ante un aumento de grasa corporal; en la gran mayoría de los casos, el responsable es un clásico de la época estival: la retención de líquidos.

Este problema, que afecta de forma muy común a las extremidades y al abdomen, tiende a intensificarse notablemente durante los meses de calor. En Clínica Torrubia Garbayo queremos explicarte de forma sencilla por qué nuestro organismo acumula más agua en esta temporada y qué hábitos y soluciones estéticas tienes a tu alcance para combatirla y sentirte mucho más ligera.

¿Por qué retenemos más líquidos durante el verano?

La retención de líquidos, cuyo término médico es edema, ocurre cuando el cuerpo es incapaz de eliminar el exceso de agua de los tejidos adecuadamente. El motivo por el cual este problema se agrava en verano se debe a una respuesta adaptativa de nuestro propio organismo frente al calor:

  • Dilatación de los vasos sanguíneos: Cuando las temperaturas exteriores son muy altas, las venas y los capilares se ensanchan para ayudar al cuerpo a enfriarse. Al expandirse, las paredes de estos vasos se vuelven más permeables, facilitando que el líquido sanguíneo (el plasma) se filtre hacia los tejidos que los rodean.
  • Mecanismo de reserva ante la deshidratación: En verano sudamos mucho más. Si no reponemos esa pérdida de agua de manera constante, el cuerpo entra en una especie de «modo ahorro»: detecta el riesgo de deshidratación y activa hormonas para retener el máximo de líquidos posible como medida de protección.

Hábitos estivales que empeoran la acumulación de líquidos

Además del factor climático, ciertas costumbres veraniegas actúan como detonantes directos:

  • El exceso de sal en las comidas: Las comidas fuera de casa, las tapas en las terrazas, los embutidos y los alimentos ultraprocesados multiplican la ingesta de sodio, un mineral que obliga al cuerpo a retener agua para mantener el equilibrio hídrico.
  • El sedentarismo y los viajes prolongados: Pasar muchas horas inmóvil en el coche o el avión con motivo de las vacaciones, o el simple hecho de relajarse en exceso en la tumbona, frena el sistema linfático, encargado de depurar los líquidos del cuerpo.
  • Factores hormonales: Las fluctuaciones en los niveles de estrógenos hacen que las mujeres tengan una tendencia natural mucho más alta a padecer este problema, sobre todo en periodos como el embarazo o la menopausia.

Consejos saludables para combatir la retención desde casa

Modificar ciertas rutinas diarias es el primer paso indispensable para activar tu organismo y eliminar el exceso de volumen. Apunta estas pautas sencillas:

1. Hidratación constante (aunque parezca contradictorio)

Para eliminar líquidos, necesitas beber más agua. Cuando el cuerpo recibe una hidratación abundante y regular (un mínimo de dos litros diarios), entiende que no hay escasez y empieza a liberar el agua acumulada a través de la orina y las glándulas sudoríparas. Puedes complementarlo con infusiones naturales frescas que tengan propiedades suavemente drenantes.

2. Alimentación rica en potasio y baja en sodio

El potasio es el mineral antagonista del sodio; ayuda a regular los fluidos corporales y favorece la eliminación de líquidos a través de los riñones. Incorpora a tu dieta alimentos como los plátanos, los aguacates, las espinacas, los espárragos y el melón o la sandía, que además tienen un altísimo contenido en agua.

3. Mantente activa a horas frescas

El movimiento de los músculos estimula la circulación y el sistema linfático. Aprovecha las primeras horas de la mañana o el atardecer para caminar a buen ritmo, practicar natación o hacer bicicleta moderada. Si pasas el día trabajando en una oficina, recuerda levantarte y estirar las piernas cada sesenta minutos.

Tratamientos complementarios en Clínica Torrubia Garbayo

Cuando los cambios en la alimentación y el ejercicio no bastan para rebajar el volumen y la pesadez, la tecnología y las terapias de cabina se convierten en tus mejores aliadas.

En nuestro centro abordamos el cuidado de tu silueta desde una perspectiva integral y profesional, ofreciéndote opciones específicas dentro de nuestra carta de servicios reales:

  • Tratamientos específicos para la Retención de Líquidos: En nuestra unidad de Tratamientos Corporales, diseñamos protocolos a medida utilizando aparatología y técnicas avanzadas destinadas a estimular el sistema circulatorio. Estos procedimientos aceleran de forma mecánica o manual la evacuación de los líquidos estancados, proporcionando una pérdida de volumen y un alivio inmediato.
  • Tratamiento de arañas vasculares y capilares visibles: En nuestra unidad de Medicina Estética Corporal, realizamos tratamiento de esclerosis para la eliminación de arañas vasculares visibles, mejorando así la estética de las piernas. 
  • Masaje relajante y descontracturante: Un excelente complemento manual que ayuda a rebajar el estrés muscular y estimula suavemente la circulación sanguínea superficial, favoreciendo el bienestar general del cuerpo.

Preguntas frecuentes

Una forma muy sencilla de comprobarlo es hacer la «prueba de la presión»: presiona firmemente con el dedo pulgar sobre la zona hinchada (por ejemplo, el tobillo o la espinilla) durante unos segundos. Si al retirar el dedo la piel queda hundida durante un instante y tarda en recuperar su forma normal, se trata de una acumulación de líquidos (signo de la fóvea). Además, la retención fluctúa mucho: puedes levantarte ligera y acabar el día muy hinchada.

Sí, la acupuntura es una terapia excelente y natural que ofrecemos en nuestra clínica. Aplicada al adelgazamiento y a la regulación del organismo, ayuda a equilibrar las funciones metabólicas, reduce la ansiedad por la comida y mejora de forma indirecta los procesos de eliminación de toxinas y líquidos del cuerpo.

Rotundamente sí. El alcohol es una sustancia que deshidrata el organismo notablemente. Al consumirlo, el cuerpo se ve obligado a retener agua de forma desesperada para compensar esa pérdida, lo que se traduce en una mayor hinchazón en las manos, los pies y el rostro al día siguiente.